IVA: retrasos que salen caros

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http://www.elmundo.es/economia/2017/06/11/593a93a8268e3e6b098b4575.html

Estamos en el segundo trimestre de 2017. Y es justo ahora cuando advertimos que nos hemos despistado y que una cuota de IVA repercutida en el trimestre anterior nos la hemos quedado en el bolsillo en vez de ingresarla en el Tesoro Público.

Nuestra situación de demora respecto al impago parcial de un tributo es ya irremediable, aunque sentimos el alivio que acompaña al hecho de no haber recibido todavía ningún requerimiento de pago de la Agencia Tributaria.

Como no deseamos conservar un dinero que no es nuestro, nos planteamos lamanera de solventar la cuestión que menos nos perjudique. ¿Declarar, quizás, ese IVA de contrabando e ingresarlo mezclado con las cuotas oportunas utilizando la autoliquidación del segundo trimestre -en el mes de julio porque, al no ser titulares de una gran empresa, nuestros periodos de declaración son trimestrales-? O, por el contrario y respetando los procedimientos formales, ¿presentar una segunda declaración del IVA, complementaria, extemporánea y, sin embargo, espontánea, correspondiente al primer trimestre de 2017?

Aunque ninguna de las dos opciones podrá limpiar el retraso en el pago imputable al contribuyente, la elección de una u otra comportará, en buena teoría, consecuencias legales muy diferentes.

Por el contrario, si elegimos una declaración clandestina, enmascarando la cuota no ingresada a tiempo con las repercutidas durante el segundo trimestre, nos arriesgamos a la imposición de una sanción por la comisión de una infracción tributaria. Ésta se produciría al haber ingresado en plazo cuantías inferiores a las debidas, dificultando el contribuyente el control que efectúan las Administraciones tributarias. Porque, si se generalizara dicha actitud, se podría diferir el pago de la deuda de los tres primeros trimestres sin recargo, interés o pago de sanción alguna.

No obstante, y si no ha existido requerimiento administrativo previo, la infracción será calificada de leve por disposición expresa del artículo 191.6 de la Ley General Tributaria.

Este asunto ha suscitado pronunciamientos dispares por diversos tribunales superiores de justicia. Sin embargo, después de la sentencia dictada en unificación de doctrina por el Tribunal Supremo (el 4 de mayo de 2017), todas las dudas se han disipado.

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